No intentes cambiar al conejo2 min read

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Jack Ma, fundador de Alibaba, y una de las personas más ricas del mundo dijo:  

“Si eres un lobo cazando conejos, enfócate en un conejo. Cámbiate para atrapar al conejo, pero no intentes cambiar al conejo”

Un lobo que se queja que los conejos son muy rápidos, o que tienen demasiados escondites, no se está enfocando en el problema importante. Otro lobo que se enfoca en SU propia estrategia, sabiendo que los conejos son rápidos y tienen escondites, está mejorando sus probabilidades de atraparlo. 

Es fácil culpar a las circunstancias, a nuestras circunstancias, a la suerte, a esto o a lo otro. Pero cuando aprendemos a culparnos a nosotros mismos (para bien o para mal) comenzamos a tomar la responsabilidad nosotros de lo que hacemos, y comenzamos a tener control

Una vez que sabemos que el conejo es rápido, podemos hacer una estrategia acorde. Podemos comenzar a definir una práctica deliberada, o a crear las metas adecuadas. Pero es preciso que primero estemos atacando la causa adecuada, que estemos parados sobre la realidad. 

Muchas veces es fácil detectar que estamos queriendo cambiar el conejo. Otras nos puede costar más. Pero estamos queriendo cambiar el conejo, y perdiendo el tiempo que podríamos cambiarnos a nosotros mismos para cazar mejor, cuando nos quejamos que las cosas están difíciles. Cuándo te preguntas “¿por qué solo me pasa a mí?”, cuando te afirmas “esto no debería de ser así”, cuando piensas “ojalá fuera diferente”, o cuando te convences “es muy difícil”. 

Es bueno que cada cierto tiempo nos detengamos a ver si el problema es en nosotros o fuera de nosotros. Nos daremos cuenta que casi siempre el problema está adentro. El mundo es como es, y para entenderlo y movernos en él, debemos entender esto.